Champú sin sulfatos: ¿por qué?

Champú sin sulfatos_portada

En los últimos años se ha estado utilizando la tendencia “free from” como reclamo. El champú sin sulfatos es uno de estos casos. Sobre todo en el sector de la cosmética natural muchas marcas han recurrido a esta estrategia. En la mayoría de los casos sin fundamento científico.

Como veíamos en este artículo, este tipo de alegaciones como “sin parabenos”, “sin siliconas”, “sin sulfatos”, están reguladas por el Reglamento 655/2013. En concreto, en el Anexo III del Documento Técnico sobre Reivindicaciones, aplicable desde Julio de 2019, se habla de este tipo de alegaciones.

Como alternativa la propuesta es construir mensajes en positivo. Apostar por la transparencia dentro de los mensajes comunicativos de nuestra marca. Dejar de lanzar mensajes que, lejos de ayudar al consumidor en su elección, fomentan el miedo y la quimiofobia.

¿Para qué sirven los sulfatos en un champú?

En el artículo sobre tensioactivos, éstos se pueden usar con varias finalidades. Una de ellas es la finalidad de detergencia o limpieza.

En un champú necesitamos incorporar tensioactivos detergentes para ayudar a eliminar la suciedad (endógena y exógena) tanto del cabello como del cuero cabelludo.

Tipos de tensioactivos

Existen cuatro grupos de tensioactivos detergentes en función de la carga eléctrica de su cabeza polar:

  • Tensioactivos aniónicos: el grupo polar está cargado negativamente.
  • Tensioactivos no iónicos: no tienen ninguna carga en soluciones acuosas debido a la ausencia de productos disociables. Osea que no tienen carga negativa ni positiva.
  • Tensioactivos anfóteros: el grupo polar tendrá una carga u otra (positiva o negativa) dependiendo del medio en el que se disocien, es decir, su carga dependerá del pH de la solución.
  • Tensioactivos catiónicos: el grupo polar está cargado positivamente.

Los tensioactivos son materias primas muy utilizadas en cosmética, por eso se tratan ampliamente en todos nuestros cursos de formulación de cosmética natural. Por supuesto también tienen gran importancia en la cosmética capilar.

Pues bien, los sulfatos pertenecen al grupo de los tensioactivos aniónicos.

En un champú necesitamos incorporar tensioactivos detergentes para ayudar a eliminar la suciedad (endógena y exógena) tanto del cabello como del cuero cabelludo. Clic para tuitear

Tensioactivos en la formulación de un champú

Se podría decir que los tensioactivos son los principios activos de los productos de limpieza. Según el grupo al que pertenezca el tensioactivo, aporta unas características u otras en la fórmula. Como se puede ver en la siguiente tabla, los tensioactivos aniónicos como los sulfatos, tienen una capacidad espumante muy alta, una capacidad de limpieza muy alta, pero también una capacidad irritante alta. De ahí, que su uso pueda cuestionarse.

tabla_tensioactivos

Sin embargo, como formuladores cosméticos, lo que haremos será diseñar fórmulas que tengan un equilibrio entre todas las características deseables (espuma, limpieza y buena tolerancia). Para ello se utilizan mezclas de los diferentes tipos de tensioactivos. Lo más habitual es mezclar aniónicos (como el Sodium Lauryl Sulfate) con anfóteros (como la Cocamidopropyl Betaine).

Sulfatos en cosmética capilar natural

Los sulfatos se utilizan mucho en productos de limpieza facial, corporal y capilar por tres motivos principalmente: espuma de salida (flash foam) muy voluminosa, alto poder detergente (limpian muy bien) y bajo coste.

Aunque los sulfatos tienen una mala calificación a nivel de irritabilidad cutánea, podremos encontrar en el mercado tensioactivos clasificados como naturales pero que contengan sulfatos. Sería el caso del Ammonium Lauryl Sulfate, que es una de las opciones que podremos encontrar con cierta frecuencia en cosmética capilar natural.

Aunque los sulfatos tienen una mala calificación a nivel de irritabilidad cutánea, podremos encontrar en el mercado tensioactivos clasificados como naturales pero que contengan sulfatos como el Ammonium Lauryl Sulfate. Clic para tuitear

Los alquilo sulfatos se han utilizado mucha frecuencia en los productos de cuidado capilar, ya que son moléculas que tienen una gran capacidad espumante y detergente, como el resto de su grupo. La espuma es de gran volumen, aunque no es demasiado estable, por eso es necesario combinarlos con otros tensioactivos que puedan estabilizar esta espuma. En el curso de cosmética capilar natural hablamos de cómo optimizar la espuma y el rendimientos de los tensioactivos que escojamos para nuestros champús.

Champú sin sulfatos_burbuja

Champú sin sulfatos

No existen evidencias de que el uso de champús sin sulfatos mejore el estado de la fibra capilar o del cuero cabelludo. Si bien es cierto que, basándonos en lo que hemos visto en los puntos anteriores, pueden ser algo menos irritantes si la fórmula está bien diseñada.

En estados capilares alterados como casos de cuero cabelludo sensible o patologías como la dermatitis, se puede evitar la utilización de sulfatos. Apostar por tensioactivos más suaves a nivel de irritación cutánea.

En el caso de la fibra capilar, los tensioactivos aniónicos (al que pertenecen los sulfatos) podrían favorecer un aumento de la carga negativa del cabello. Esto puede resultar en un aumento del efecto frizz. Por ello es conveniente combinarlos, además de que tensioactivos de otros grupos, con activos que compensen esta acción y rebajen el encrespamiento.

No existen evidencias de que el uso de champús sin sulfatos mejore el estado de la fibra capilar o del cuero cabelludo. Clic para tuitear

Alternativas a los sulfatos

En los últimos años han ido apareciendo en el mercado opciones diferentes de tensioactivos aniónicos, pero de naturaleza mucho más suave con la piel. Es el ejemplo de los glutamatos, los isetionatos, los tauratos, los sulfoacetatos, los sulfosuccinatos o los sarcosinatos.

Cuando nos proponemos diseñar una fórmula de champú sin sulfatos, el objetivo principal es que no contengan ingredientes que están dentro del grupo de los alquilo sulfatos (Sodium Lauryl Sulfate, Sodium Coco-Sulfate y Ammonium Lauryl Sulfate).

Para que el champú tenga una capacidad adecuada para limpiar el cabello y el cuero cabelludo. Necesitaremos siempre un porcentaje mínimo de materia activa de entre un 10% y un 15%. Clic para tuitear

Para que el champú tenga una capacidad adecuada para limpiar el cabello y el cuero cabelludo (no olvidemos que éste es el objetivo de un champú) tendremos que tener presente el porcentaje de materia activa de nuestra fórmula. Necesitaremos siempre un porcentaje mínimo de materia activa de entre un 10% y un 15%.

Champú sin sulfatos_productos

Productos para inspirarte

Os presentamos tres ejemplos de champú sin sulfatos de cosmética natural. Os aconsejamos que desgloséis el listado de ingredientes y señaléis los tensioactivos. Así podéis fijaros que lo habitual es usar mezclas de tensioactivos para conseguir un buen efecto limpiador y compensar la falta de sulfatos.

Os animamos a formular vuestro propios productos ya sea desde cero o por formulación invertida. En el curso de formulación de cosmética capilar natural tenemos una fórmula de champú libre de sulfatos, ¿te animas a unirte al curso?

Conclusión

Puedes decidir incluir en tu marca de cosmética natural champú sin sulfatos. El motivo no debe ser otro que mejorar la tolerancia dérmica del producto. Es importante tener en cuenta que la seguridad de los sulfatos es similar a la de otros tensioactivos aniónicos. No hay evidencias de que el uso de champú sin sulfatos sea mejor para el cabello.

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Escrito por María José Gea.