Sostenibilidad en cosmética natural – Parte II

En el artículo anterior sobre Sostenibilidad en cosmética natural – Parte I, hablábamos de:

  • ¿Qué es un cosmético sostenible?
  • ¿Natural es sinónimo de sostenible?
  • Estrategias para aumentar la sostenibilidad en cosmética natural

Si algo quedó claro, es que para garantizar que nuestra marca se engloba dentro del concepto “sostenible” es necesario controlar toda la cadena de valor del producto cosmético. Necesitamos conocer herramientas o estándares que nos ayuden en la evaluación. Esto hará que podamos cumplir, al menos, con las normas relativas a las reivindicaciones que hacemos acerca del producto.

Por ello en esta segunda parte profundizaremos en este aspecto yendo de lo concreto a lo general con un repaso de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y justificando la sostenibilidad como una estrategia fundamental para la evolución y el posicionamiento de nuestra marca.

Evaluación de la sostenibilidad en cosmética natural

La sostenibilidad es multifactorial por lo que su evaluación no es una tarea sencilla. Necesitamos identificar indicadores que respondan a:

  • ¿Cómo es sostenible mi cosmético o mi marca?: Indicadores cualitativos
  • ¿Cuán sostenible es mi cosmético o mi marca?: Indicadores cuantitativos

Estos indicadores deberían permitir una evaluación en un momento determinado, así como el seguimiento a lo largo del tiempo. Así será posible ver si se mejora o se empeora y qué resultados dan las medidas que se implanten para mejorar la sostenibilidad. Los indicadores cuantitativos serían, quizás, los más útiles a la hora de la comunicación por parte de la marca o la empresa. Podrían permitir el establecimiento de escalas y/o datos referenciales que facilitarían al consumidor final la identificación de la sostenibilidad.

Un análisis completo de la sostenibilidad debe abarcar los tres pilares: económico, social y medioambiental.

Sostenibilidad económica

La evaluación del estado financiero puede que sea una de los puntos más sencillos. Esto es debido a que tradicionalmente todas las empresas disponen de herramientas que les permiten analizar los ingresos y gastos que se han tenido a lo largo de un periodo de tiempo concreto. Esto es por ejemplo, las cuentas de resultados que se obtienen a final de cada año.

La sostenibilidad económica también se refiere a la generación de riqueza equitativa, que considere el impacto social y medioambiental de la misma. Por ello se habla también de “economía verde”, “economía social” o “economía sostenible”. Se consideran no sólo los beneficios a corto plazo, sino también el impacto de la generación de esos beneficios.

Aunque se recurra más a la sostenibilidad social y medioambiental en las acciones comunicativas de las marcas, no debemos perder de vista que ninguna de las dos tendrá éxito sin un estudio de viabilidad económica.

Sostenibilidad social

Algunos de los indicadores de la sostenibilidad social de un producto, una marca o una empresa pueden estar vinculados con:

  • Grado de satisfacción y estado de salud de los trabajadores directos e indirectos.
  • Protección de la infancia (importante por ejemplo a la hora de evaluar a nuestros proveedores).
  • Empleo de personas en riesgo de exclusión.
  • Mejora de las condiciones laborales.
  • Fomento de la participación de la comunidad y colaboración con el entorno. Relación recíproca entre empresa y entorno.
  • Infraestructuras para el crecimiento de la comunidad que rodea al producto o a la empresa.

Hay proveedores de materias primas o incluso marcas, que compran sus productos directamente a productores. Así facilitan las condiciones laborales y la formación de redes sociales en torno a la actividad de recolección, manipulado y distribución. En Sostenibilidad en cosmética natural – Parte I mencionábamos el caso del grupo L’Occitane. También hay empresas que participan en programas de comercio justo.

En la evaluación del impacto social, no sólo se valorarán los resultados, sino también los medios utilizados para llegar hasta ellos.

Las mejoras en el impacto social pueden hacerse de muchas formas. En algunos casos se hacen a través de proyectos cofinanciados por los gobiernos o también a través de organizaciones no gubernamentales (ONG).

Sostenibilidad medioambiental

La sostenibilidad medioambiental es uno de los pilares de la sostenibilidad que más atención está abarcando. Esto es debido por un lado al aumento de la concienciación medioambiental de los consumidores, pero también a las presiones sociales que hacen y harán a los gobiernos adoptar estrategias y publicar normativas en torno a la protección del medioambiente.

Por ello es necesario disponer de métodos y herramientas de evaluación que nos permitan justificar frente a autoridades y consumidores nuestros esfuerzos en pro de la sostenibilidad medioambiental.

En la industria cosmética lo que más se usa es:

1. Evaluación de materias primas y material de acondicionamiento: compra de productos con certificaciones, como es el caso de la certificación PEFC para los productos de origen forestal (papel, cartón, madera,..) o la RSPO para aceite de palma y derivados. En este apartado también se podría mencionar a aquellos materiales que cumplan con el Protocolo de Nagoya (conservación de la diversidad biológica) o el Convenio de Especies Protegidas CITES, de especial importancia en el caso de materias primas de origen natural.

Adicionalmente, para el caso de las materias primas, tenemos información acerca de la toxicidad medioambiental o ecológica (ERA – Environmental Risk Assessment) en las hojas de seguridad del producto. Aquí se aportan datos sobre biodegradabilidad, bioacumulación y ecotoxicidad (por ejemplo toxicidad acuática). En algunos casos esta información viene en las hojas de seguridad ampliadas, por lo que puede que no lo veamos en la hoja sencilla que nos envía el proveedor en un primer momento. Sin embargo, podemos pedir la ampliación de la información a este respecto.

Existe también información sobre riesgo medioambiental de algunos grupos de materias primas en la página del proyecto europeo HERA (Human and Environmental Risk Assessment on ingredients of household cleaning products): https://www.heraproject.com/RiskAssessment.cfm.

2. Evaluación del impacto del producto: para ello se recurre al estudio del ciclo de vida del producto (ACV o LCA – life cycle assessment). Este análisis es bastante complejo y abarca desde el proveedor de materias primas pasando por la fabricación y distribución hasta el impacto del producto en la etapa post-consumo (gestión del residuo). En cuanto a los métodos y herramientas, existen las siguientes normas estandarizadas (ISO) en relación al LCA: ISO 14040:2006 e ISO 14044:2006. Para el estudio del LCA será de gran utilidad tanto la información del material que veíamos en el punto anterior, como el impacto que nosotros tenemos como productores.

También es posible evaluar sólo una parte del producto. Por ejemplo Henkel ha lanzado una herramienta (EasyD4R) de uso libre que evalúa la reciclabilidad del packaging, usando una escala de color tipo semáforo.

3. Evaluación del impacto como productores: como sistemas de gestión ambiental, está a nivel internacional la ISO 14001:2015 y a nivel europeo la norma EMAS (Eco-Management and Audit Scheme). Ambas normas se retroalimentan, aunque la EMAS puede tener una visión más amplia. Uno de los aspectos que nos facilitará la integración de sistemas de gestión ambiental ya sea EMAS o la 14001:2015, es el cálculo de la huella de carbono.

La huella de carbono de una organización es la totalidad de gases de efecto invernadero (GEI o GHG – grenhouse gases) emitidos de forma directa o indirecta como consecuencia del desarrollo de su actividad: fabricación, prestación de servicio, mantenimiento, etc. Las normas internacionales más conocidas para su cálculo son: GHG protocol y la ISO 14064. En España, es posible registrarse de forma voluntaria en el programa de “Registro de huella de carbono” que pone a disposición el Ministerio. Con ello se facilita el cálculo, estrategias de reducción, absorción y compensación de la huella de carbono de nuestra empresa.

Además de las normas mencionadas existen otros estándares de referencia como los GRI (Global Reporting Initiative) (https://www.globalreporting.org) para la redacción de informes de sostenibilidad.

Un análisis completo de la sostenibilidad debe abarcar los tres pilares: económico, social y medioambiental. Clic para tuitear

Sostenibilidad global – Objetivos de Desarrollo Sostenible

Ya hemos desgranado las estrategias para aumentar la sostenibilidad de nuestros productos y/o nuestra marca de cosmética natural (Sostenibilidad en cosmética natural – Parte I) y también hemos hablado aquí de la evaluación. Ahora es necesario hacer un repaso de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), para no perder de vista el proyecto a nivel global.

En 2015 la Organización de las Naciones Unidas (ONU) se reunió en la Cumbre de Desarrollo Sostenible en la que se acordó la llamada “Agenda 2030” en las que se marcaron los 17 objetivos para conseguir un mundo más sostenible. Estos objetivos no son de cumplimiento obligatorio, es decir, que no son normas o leyes impuestas por la ONU. Se establecen como guía para que los países creen estrategias y programas para su cumplimiento. Esto puede conllevar la aprobación de leyes en determinados países en dirección al cumplimiento de los objetivos para el 2030. A diferencia de los Objetivos de desarrollo del milenio (ODM), los ODS son de aplicación tanto en países desarrollos como en vías de desarrollo.

Los 17 objetivos de desarrollo sostenible (ODS) son:

Objetivo 1: Fin de la pobreza

Objetivo 2: Hambre cero

Objetivo 3: Salud y bienestar

Objetivo 4: Educación de calidad

Objetivo 5: Igualdad de género

Objetivo 6: Agua limpia y saneamiento

Objetivo 7: Energía asequible y no contaminante

Objetivo 8: Trabajo decente y crecimiento económico

Objetivo 9: Industria, innovación e infraestructuras

Objetivo 10: Reducir la desigualdad en y entre los países

Objetivo 11: Ciudades y comunidades sostenibles

Objetivo 12: Producción y consumo responsables

Objetivo 13: Adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos

Objetivo 14: Conservar y utilizar en forma sostenible los océanos, los mares y los recursos marinos

Objetivo 15: Vida de ecosistemas terrestres

Objetivo 16: Promover sociedades justas, pacíficas e inclusivas

Objetivo 17: Alianzas para lograr los objetivos

¿Por qué hacer mi marca más sostenible?

En los últimos años y más tras la publicación de los ODS en 2015 y el impulso de la economía circular, las empresas han introducido la sostenibilidad como una parte fundamental de su Responsabilidad Social Corporativa (RSC). Con ello, tienen en cuenta los tres pilares (financiero, social y medioambiental) para marcarse objetivos hacia un futuro más sostenible. Esto ayuda a las empresas a diferenciarse de la competencia y marcar también estrategias de comunicación de cara a posibles inversores y a consumidores.

Según datos del informe “How to Become a Sustainable Brand” publicado por Euromonitor, el 61% de los consumidores encuestados está preocupado por el cambio climático. Esto también está reflejado en nuestro día a día, en el que vemos constantes movilizaciones en diferentes partes del mundo contra el cambio climático. Esta presión social conduce por un lado a los gobiernos a establecer nuevas políticas medioambientales que pueden afectar directamente a nuestra empresa. Por otro lado, la presión social también afecta negativamente a las marcas que no tienen acciones o estrategias sostenibles.

Además de la presión social y la gubernamental, como he expuesto en otros puntos, la tendencia del mercado va hacia la transparencia. De ahí que tengamos que seguir estrategias sobre mejora de la trazabilidad y su comunicación al consumidor. Otras tendencias a tener en cuenta son la “vida sencilla” y el “ethical living”, estrechamente relacionadas con la sostenibilidad.

Cada vez son más las empresas que publican sus memorias de sostenibilidad anuales donde aportan datos sobre sus resultados y avances.

Desde Mentactiva os animamos a emprender vuestra marca de cosmética natural sostenible. Esperamos que todo lo expuesto aquí y en Sostenibilidad en cosmética natural – Parte I os pueda servir de ayuda como punto de inicio.

Referencias

Dell’Acqua, Giorgio (2019) Green Isn’t Enough: Social Progress is the Next Chapter for Naturals. Cosmetics&Toiletries. July/August 2019. P. 28. (Consultado en: http://cosmeticsandtoiletries.texterity.com/cosmeticsandtoiletries/july_august_2019/MobilePagedReplica.action?pm=2&folio=28#pg31)

Bom, S., Jorge, J., Ribeiro, H., Marto, J. (2019). A Step Forward on Sustainability in the Cosmetics Industry: a review. Journal of Cleaner Production. 225. DOI: 10.1016/j.jclepro.2019.03.255.

https://www.thinkstep.com/content/sustainability-european-cosmetics-industry

https://www.fairtrade.org.uk/Buying-Fairtrade/Beauty-Products

https://www.pefc.es/pefc.html

https://www.henkel.es/prensa-y-comunicacion/notas-de-prensa/2019-08-01-henkel-pone-a-disposicion-su-software-de-evaluacion-de-reciclabilidad-del-packaging-968418

https://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/?uri=CELEX%3A32014R0511

https://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/PDF/?uri=CELEX:52016XC0827(01)&from=EN

https://www.cbd.int/

https://www.cbd.int/abs/doc/protocol/factsheets/policy/ABSFactSheets-Cosmetics-SP-web.pdf

https://www.iso.org/obp/ui/#iso:std:iso:14044:ed-1:v1:es

Registro en el EMAS: https://europa.eu/youreurope/business/running-business/developing-business/emas-registration/index_es.htm

https://ec.europa.eu/environment/emas/pdf/factsheets/ISO-14001.ES.pdf

http://ghgprotocol.org/

https://www.miteco.gob.es/es/cambio-climatico/temas/mitigacion-politicas-y-medidas/que_es_Registro.aspx

https://undocs.org/es/A/70/1

https://go.euromonitor.com/white-paper-sustainability-2019-how-to-be-a-sustainable-brand.html

https://www.cosmeticsdesign-europe.com/Article/2019/09/10/Sustainable-consumer-behaviour-trends-for-brands-to-watch-from-Euromonitor-International

https://www.madaracosmetics.com/es/esg

Escrito por María José Gea. Tutora de Mentactiva.