Rutina de limpieza facial: productos clave

rutina facial cosmetica natural

Mucho se está hablando de las rutinas skincare o cuidado de la piel facial. Pero ¿sabes cuál es su importancia y cómo elegir la mejor rutina de limpieza facial para ti? 

En este artículo, te aclararemos muchas dudas de este hermoso e importante tema de cosmética: las rutinas de limpieza y cuidado facial. Hablaremos de los pasos, productos, texturas e ingredientes más recomendados.

¿Quién debe tener una rutina de cuidado facial?

Para comenzar, es necesario resaltar y recordar que todos debemos tener una rutina de cuidado facial, preferiblemente desde la adolescencia. 

En la adolescencia, el cuerpo comienza a pasar por numerosos cambios que pueden llegar a reflejarse en la piel, usualmente en forma de aumento de la secreción sebácea que pude conducir a alteraciones como el acné. Por eso, a partir de esta etapa, se recomienda comenzar con una rutina de cuidado facial y mantenerla y adaptarla por el resto de la vida.

Los productos y la cantidad de pasos de las rutinas faciales, ya dependerán de las necesidades de cada persona. Sigue leyendo, para aprender más.

Los productos y la cantidad de pasos de las rutinas faciales, ya dependerán de las necesidades de cada persona. Clic para tuitear

Importancia de la rutina de limpieza facial

Durante el día, el cuerpo suda, se regenera la piel creando células muertas, avanzamos en edad, nos exponemos al sol y luz artificial, se expulsan toxinas y grasa facial, nos exponemos a suciedad y contaminación. Además, en el caso de algunas personas, se aplican múltiples cosméticos de color o maquillaje.

Entonces ¿cómo ayudamos a la piel para limpiarla, eliminar células muertas, despejar poros, hidratarla, nutrirla, mantenerla saludable y retrasar su envejecimiento? La respuesta está en una buena rutina de cuidado facial.

Además, durante las 8 horas de sueño, el cuerpo sigue sudando y generando sustancias, que necesitan limpiarse en la mañana, antes de comenzar el día.

Todos tenemos necesidades particulares para nuestra piel, por lo que ciertos pasos, productos e ingredientes podrían complementar muy bien un estilo de vida saludable.

Una buena rutina de cuidado facial ayudará a limpiar la piel, eliminar células muertas, despejar poros, hidratarla, nutrirla, mantenerla saludable y retrasar su envejecimiento. Clic para tuitear

Productos cosméticos para rutina de limpieza facial

Hay diversos productos de limpieza facial, con diversas texturas y métodos de aplicación, lo cual dependerá del tipo de rostro, limpieza y consumidor. Además, hay que tomar en cuenta los tipos de surfactantes y pH´s del producto, que no deben ser tan alcalinos (de hecho, deberían estar con pH entre 5 y 6).

Empecemos por las limpiezas dobles, muchas veces necesarias y recomendadas para desmaquillar o remover productos de alta fijación como los protectores solares o el maquillaje water resistant.

Cuando tenemos productos difíciles de retirar en el rostro, tenemos que utilizar dobles limpiezas con productos suaves y si es posible con base oleosa. Así, los productos ideales para las dobles limpiezas faciales son:

  • Agua micelar. Esta puede ser o no de base oleosa y tiene unos surfactantes muy suaves, que forman micelas, que “atrapan” la grasa y el sucio, que son arrastradas por un disco o muselina. Se realiza una limpieza por disolución y arrastre. 
  • Loción limpiadora (leche limpiadora, emulsión). Estos productos son una mezcla o emulsión de aceite en agua, con humectantes como laglicerina, que permite desmaquillar y son ideales para las pieles secas.
  • Bálsamo limpiador. Este tiene como base ceras y aceites vegetales, que lo hacen un producto semi sólido a temperatura ambiente. También, son ideales para rostros secos y desmaquillar.
Cuando en el rostro tenemos productos difíciles de retirar, es importante utilizar dobles limpiezas con productos suaves para poder limpiar en profundidad. Clic para tuitear

Los productos que acabamos de mencionar, deberían ser seguidos por un limpiador con surfactantes suaves, para completar la doble limpieza de manera gentil.

Asimismo, hay limpiadores como los siguientes:

  • Gel limpiador y espumas limpiadoras. Estos son ideales para las pieles grasas y/o con tendencia al acné. Pueden ser forma cosmética gel o solución, en el caso de las espumas limpiadoras que se forman cuando el líquido pasa por la bomba dosificadora. Sin embargo, hay que tener cuidado con los productos altamente espumantes, pues algunos podrían contener surfactantes algo fuertes para pieles sensibles. Algunos geles limpiadores contienen tensioactivos más suaves como los glicinatos, glutamatos y sarcosinatos que son mejor tolerados por las pieles más frágiles.
  • Polvo limpiador. Estos pueden contener polvos enzimáticos, que se activan con el contacto al agua y suelen representar una limpieza suave. Así se complementa el mecanismo limpiador de los tensioactivos. Sin embargo, por su textura en polvo, podrían representar una suave exfoliación física si no se aplican de forma adecuada, por lo que deberían usarse con precaución, sobre todo por las pieles sensibles.
  • Pastillas limpiadoras. En cuanto a los limpiadores en pastilla o barras, es importante resaltar su proceso y pH. Las barras tipo jabón, que han pasado por el proceso de saponificación, suelen tener un pH elevado o alcalino, que no es recomendable para la piel del rostro. Sin embargo, los syndet, tienen surfactantes sintéticos que podrían tener un pH más ácido y podría ser mejor para la piel del rostro.                                                                                                   

Mecanismos de limpieza de la piel

Los productos para limpieza cutánea (ya sea facial o corporal) pueden actuar por varios mecanismos: disolución, emulsionamiento, absorción, adsorción o abrasión. En cualquier caso, los requisitos para un cosmético de higiene son:

  1. Eliminar la suciedad endógena y exógena ayudando a garantizar la función barrera de la piel (formada por la emulsión epicutánea y el cemento intercorneal).
  2. Solubilizar los compuestos hidrosolubles (restos de sudoración) y emulsionar o dispersar la suciedad liposoluble (sebo, restos celulares y restos cosméticos), polvo y bacterias.
  3. Deben ser afines a cada tipo de piel: respetar el pH y no causar irritación.
  4. No deben provocar alteraciones en la función barrera por una deslipidación excesiva o por eliminación de la flora bacteriana normal.

pasos de una limpieza facial

Desarrollo de productos cosméticos para la rutina de limpieza facial

Anteriormente hemos visto los productos más usados para la rutina de limpieza facial. Desde nuestro laboratorio podemos desarrollar estos productos para incluir en nuestra marca de cosmética natural. Hemos visto que tenemos formas cosméticas líquidas y sólidas, desde soluciones, geles, emulsiones, pastillas, … ¡incluso polvos!

En el curso de introducción a la formulación ya vemos muchos de ellos, que aprendemos a optimizar en el curso avanzado. Pero, además, ahora puedes aprender a formular productos para la rutina de limpieza facial en formato sólido con nuestro nuevo curso de formulación de cosmética sólida natural.

Los tensioactivos: ingredientes clave

La mayoría de productos para la rutina de limpieza facial contienen en su fórmula ingredientes tensioactivos. Para la limpieza facial, utilizamos agua, pero ésta por sí sola no es capaz de arrastrar la suciedad de naturaleza lipófila. Por ello, necesitamos algo que ayude a romper esa barrera entre agua y “aceite” y aquí es donde entran en juego los tensioactivos. Éstos se colocan en la interfase agua-suciedad, se origina una disminución de la tensión interfacial y se consigue eliminar la suciedad por la formación in situ de una emulsión que posteriormente se elimina por arrastre con agua.

Los tensioactivos son un ingrediente clave en los productos de limpieza facial, pues ayudan a romper la barrera entre agua y aceite para eliminar la suciedad mediante emulsión. Clic para tuitear

Durante el proceso, el tensioactivo que tiene una parte lipófila y otra hidrófila, se une a la suciedad por su parte lipófila y la rodea formando unas estructuras circulares llamadas micelas. La parte hidrófila del tensioactivo queda en la parte externa de la micela, de modo que cuando llega el agua puede arrastrar el conjunto micela [suciedad-tensioactivo].

¿Qué producto para la rutina de limpieza facial te gustaría crear? ¡Déjanos un mensaje directo en nuestro perfil de Instagram! Recuerda que con nuestros cursos de cosmética natural puedes aprender todo lo que necesitas para emprender tu propio negocio y llevar a cabo esa idea de cosmética que tienes rondando en la cabeza.

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