El packaging en cosmética natural

El packaging en el sector cosmético es probablemente el elemento más importante del producto terminado. A diferencia de otros sectores (por ejemplo el alimentario) en los que el envase cumple una función más bien de protección, información y mejora del transporte, en el sector cosmético supone un punto crucial en la decisión de compra del consumidor final.

El envase cosmético es importante desde dos puntos de vista: técnico/seguridad e imagen de marca. En este post, vamos a profundizar sobre los aspectos técnicos y cómo éstos nos pueden ayudar en la fase de diseño y elección del envase que mejor se adapte a nuestro producto.

En el sector cosmético el envase supone un punto crucial en la decisión de compra del consumidor final. Clic para tuitear

 

El envase debe cumplir las siguientes funciones:

1. Proteger el producto frente a agentes externos que puedan alterar sus características organolépticas, fisicoquímicas y/o microbiológicas.
2. Facilitar el uso del producto, así como su manejo y distribución.
3. Aportar protección mecánica frente a posibles golpes y caídas durante la manipulación, almacenaje, exposición y transporte.
4. Permitir la correcta identificación del producto.
5. Actuar como soporte de información al consumidor tanto de carácter obligatorio (Reglamento (CE) n.º 1223/2009, Artículo 19) como de carácter voluntario (textos comerciales o marketinianos).
6. Diferenciar y destacar el producto en el punto de venta.
7. Transmitir los valores de la marca, a través de su diseño, materiales y estructura.

El packaging o material de acondicionamiento se puede clasificar como:

1. Acondicionamiento primario: el que está en contacto directo con el producto que contiene. Por ejemplo botella + tapón.
2. Acondicionamiento secundario: es el que contiene el acondicionamiento primario. Por ejemplo estuche.
3. Acondicionamiento terciario: es el que contiene al terciario. Por ejemplo caja de embalaje.
Ésta es la clasificación que se hace desde el punto de vista farmacéutico o galénico. Sin embargo, en la Ley 11/1997 de Envases y Residuos de Envases se considera el envase primario como el envase unidad de venta, el envase secundario como el que se puede usar para hacer agrupaciones y el terciario como aquel que se usa para el transporte de varios envases primarios o secundarios.

¿Qué requisitos debe cumplir un buen envase?

Cualquier envase que utilicemos para nuestro producto deberá cumplir con los siguientes requisitos:

1. Resistencia:

a. Química, por ejemplo frente a posibles interacciones con el producto que contiene.
b. Física, presentando resistencia a la rotura y al peso (por ejemplo durante el apilado en el transporte o almacenaje).
c. Estructural y cromática resistiendo cambios de humedad, temperatura o exposición lumínica.

2. Hermeticidad

El envase debe ser estanco para evitar fenómenos como la evaporación, que puede afectar significativamente a los productos cosméticos.

3. Funcionalidad y dispensación

Facilitando el uso del producto, para que se pueda cumplir con las instrucciones de uso previstas. Por ejemplo al elegir una bomba dispensadora podemos seleccionar entre distintas dosificaciones, según la cantidad necesaria para cada aplicación.

4. Compatibilidad

El envase debe ser inerte respecto al producto que contiene durante toda la vida útil del mismo, soportando las diferentes condiciones de temperatura y humedad que pueden sucederse a lo largo de este periodo. Para asegurar esto es necesario realizar ensayos de compatibilidad envase – fórmula durante la fase de desarrollo del cosmético.

5. Comunicación

Debe tener un texto legible, que permita la identificación y la lectura de textos legales. De igual modo debe tener un impacto cromático y visual que lo haga atractivo al consumidor.

¿Qué materiales puedo elegir para envasar mi cosmético?

Las posibilidades son muchas y cada vez más variadas. Tenemos a disposición los materiales tradicionales, de los que ahora haremos un repaso, aunque en la actualidad se están estudiando multitud de alternativas más sostenibles, como por ejemplo el uso de plásticos reciclados o materiales cuya biodegradabilidad o reincorporación al ciclo (economía circular) sea mejor.

Los materiales más empleados en cosmética son:
1. Vidrio: tiene como principal ventaja su inercia química. Puede ser transparente o puede pintarse para darle opacidad. También es posible que sea coloreado lo que puede proteger la fórmula en cierta medida a pesar de la transparencia. Las principales desventajas son su fragilidad y su peso.

2. Plástico: la compatibilidad con el envase puede verse comprometida en algunos casos, aunque en general presentan buena compatibilidad con la mayoría de formulaciones cosméticas. Por ejemplo en el caso de los polietilenos de alta y baja densidad pueden ser permeables a componentes de los aceites esenciales como el mentol y el eucaliptol. La posibilidad de acabados es muy amplia: transparentes, translúcidos, opacos, incoloros, coloreados, etc. También permiten multitud de formas debido precisamente a su plasticidad. Frente a otros materiales como el vidrio, tiene una mayor resistencia a la rotura y un peso mucho menor. El coste también puede ser más bajo. Dentro del grupo de los plásticos encontramos:
– Tereftalato de polietileno (PET)
– Polietileno de alta densidad (HDPE) y de baja densidad (LDPE)
– Policloruro de vinilo (PVC)
– Polipropileno (PP)
– Poliestireno (PS)

3. Aluminio: se puede presentar en versión rígida (por ejemplo para tarros y botellas) y en versión deformable (tubos). Su opacidad ofrece una protección completa de la fórmula ante la luz. Es posible elegir diferentes barnices interiores para asegurar la compatibilidad del envase con el producto envasado. Las formas y acabados que puede adoptar el envase son más limitadas que en los casos anteriores. La resistencia en la versión rígida es alta, sin embargo en la versión deformable aunque se resiste a la rotura, la manipulación durante el envasado es complicada.

4. Papel/cartón: Se usa mayoritariamente como envase secundario, ya que no presenta buena compatibilidad con la mayoría de productos cosméticos en contacto directo. Su uso como envase primario sería posible como parte de complejos laminares con una parte plástica y/o de aluminio, pero estos complejos son difíciles de reciclar. Por este motivo el papel o cartoncillo es ampliamente utilizado para la fabricación de estuches. El cartón corrugado se utiliza para cajas como envase terciario o de transporte.

5. Otros: como la cerámica, la madera, los textiles y el corcho, entre otros, se pueden usar como material de acondicionamiento. Siempre teniendo en cuenta que cumplan con todos los requisitos que debe tener un buen envase.

¿Qué tipo de envase seleccionar?

En el sector cosmético existen multitud de posibilidades. De hecho en muchos casos es el sector que sirve como motor de impulso en innovación en diseño de envases.

En general los envases empleados en cosmética son:
• Botellas
• Tarros y latas
• Tubos
• Tapones, obturadores y opérculos.
• Bombas, dispensadores y goteros.
• Estuches
• Etiquetas
• Envueltas
• Bolsas y doypack
• Envase tipo roll-on
• Sticks y soportes para minas (lápices)
• Cajas

Tenemos ante nosotros muchos factores a tener en cuenta para elegir el envase que más convenga a nuestro producto.
En resumen, deberemos considerar:

1. Tipo de material

A la hora de elegir el material debemos tener en cuenta las características del producto que se va a envasar:
a) Tipo de producto: facial, corporal, capilar, decorativa, perfume,…
b) Forma cosmética: gel, emulsión, solución, polvo, pastilla,…
c) ¿Es sólido o líquido?
d) ¿Viscosidad? ¿es un producto con pH ácido o básico? ¿lleva perfume? ¿contiene aceites esenciales? ¿es fotosensible?
e) Compatibilidad envase – fórmula

2. Tipo de envase

a) Forma de aplicación del producto durante su uso.
b) Presentación y acabados.
c) Aspecto final en el lineal y en redes sociales.

3. Viabilidad industrial

El envasado ¿lo haremos de forma manual, semiautomática o automática? En los dos últimos casos, ¿tenemos la maquinaria necesaria para realizar el envasado?

4. Logística

Debemos tener en cuenta a qué mercado irá dirigido y qué retos de transporte debe superar.

5. Etiquetado

¿Nos permite poner toda la información obligatoria?

6. Coste y condiciones de compra

En definitiva, el packaging cosmético supone un reto desde el punto de vista de la viabilidad técnica, pero también infinidad de posibilidades de diseño y de incorporación de elementos de imagen de marca. En esta combinación radica precisamente el interés de este elemento cuando estamos empezando nuestro camino en el sector cosmético.
Sin duda, adquiere mayor importancia cuando hablamos de packaging en cosmética natural. Si queremos que nuestra marca y sus valores guarden una coherencia, debemos hacer que esto quede reflejado también en la elección de materiales, formatos y diseño.

El packaging cosmético supone un reto desde el punto de vista de la viabilidad técnica, pero también infinidad de posibilidades de diseño y de incorporación de elementos de imagen de marca. Clic para tuitear

El reto en la actualidad se centra en las estrategias de ecodiseño para conseguir una marca no sólo natural, si no también sostenible.

Escrito por María José Gea. Tutora de Mentactiva.